KnowcellDiagnóstico · 4 min

Análisis

De cada cien dólares que factura, ¿cuántos vienen de sus datos?

Su abogado ya le dijo si está en regla. Nadie le ha dicho cuánto vale. El 1 de diciembre pasado, la Superintendencia de Protección de Datos puso sus dos primeras multas: USD 259.644 a LigaPro y USD 194.856 a la Federación Ecuatoriana de Fútbol. USD 454.500 entre las dos. Son, hasta hoy, los dos únicos números públicos que Ecuador tiene sobre el valor de sus datos. Los dos son pérdidas. Ninguna empresa se hizo más valiosa por evitarlas.

AutorMiguel ProañoMadurez de datos y gobierno de IA
Publicado3 de septiembre de 2026
Lectura6 minutos
SerieIA GobernadaPieza 04

El 1 de diciembre pasado, la Superintendencia de Protección de Datos puso sus dos primeras multas.

USD 259.644 a LigaPro. USD 194.856 a la Federación Ecuatoriana de Fútbol. Las dos por cómo trataron los datos de los hinchas en las aplicaciones Fan ID y Fan FEF.

USD 454.500 entre las dos.

Ese número llegó a muchos directorios ecuatorianos en diciembre. Y funcionó: se llamó al abogado, se pidió un diagnóstico, se aprobó un presupuesto.

Ahí terminó la conversación sobre datos. Durante todo el año.

El problema no es que la cifra sea falsa

Las multas son reales. Los montos están publicados. No hay nada que discutir.

Lo que hay que discutir es otra cosa. Ese es el único número que su directorio tiene hoy sobre sus datos. Y es una pérdida.

Los números de pérdida tienen un problema. El mejor resultado posible es cero.

Usted gasta para que no pase nada. No pasa nada. Y nunca sabe si fue por lo que gastó.

Por eso el presupuesto de cumplimiento se aprueba una vez y no se toca hasta la próxima noticia. No es negligencia del directorio. Es que la pregunta que le pusieron enfrente no admite otra respuesta.

Dos preguntas. Su abogado hace una

Su abogado pregunta: ¿está usted en regla?

Es su oficio y lo hace bien. Pero fíjese en la forma de esa pregunta. Se responde sí o no. Y tiene techo: cuando usted está en regla, ya no puede estar más en regla.

Falta la segunda pregunta. Casi nadie la hace en una sala de directorio latinoamericana:

¿Cuánto le devuelve su dato?

Esa no tiene techo. Y no se responde con un sí. Se responde con una cifra.

De cada cien dólares que usted factura, ¿cuántos vienen de sus datos?

El MIT lleva diez años haciendo exactamente esa pregunta a directivos de todo el mundo.

En las empresas que mejor van, la respuesta es once. En las que peor van, dos.

11 vs 2
de cada cien dólares facturados, cuántos vienen de los datos: empresas de mejor desempeño frente a las de peor desempeño
MIT Sloan · Ideas Made to Matter, sobre la encuesta del MIT CISR · 15 de enero de 2025

Póngale su tamaño. Si usted factura veinte millones al año y está abajo, sus datos le devuelven cuatrocientos mil dólares. Si estuviera arriba, le devolverían dos millones doscientos mil.

La diferencia es un millón ochocientos mil al año.

Es cuatro veces las dos multas juntas. Y se repite todos los años.

Un paréntesis de honestidad, porque aquí se cita todo

Esa cifra no es una promesa y no se la voy a vender como tal.

Es una encuesta. Lo que reportan son directivos calculando cuánto creen que sus datos aportan. Nadie demostró que se pase del dos al once con un proyecto.

Y la muestra es global. No es ecuatoriana ni regional.

Lo que el dato sí sostiene es más modesto: la distancia existe, es grande, y usted hoy no sabe en qué punta está.

El tablero que nadie abre

Aquí está el hallazgo que explica por qué tantos proyectos de datos no llegan nunca al estado de resultados.

Las empresas construyen la herramienta. El tablero existe. El reporte se actualiza solo.

En promedio, solo 28 de cada 100 empleados lo abren.

28 de 100
empleados que efectivamente abren los tableros y reportes que su propia empresa construyó
MIT Sloan · Ideas Made to Matter, sobre investigación del MIT CISR · 2 de diciembre de 2025

Siete de cada diez personas trabajan al lado de algo que su empresa pagó y no usan.

El mismo estudio muestra dónde está el punto de quiebre. Cuando lo usa un tercio de la gente o más, los datos pasan a explicar el 15% de los ingresos. Cuando lo usa menos de un tercio, caen por debajo del 5%.

Léalo otra vez. El retorno no lo produce la herramienta. Lo produce la gente que la abre.

Un tablero que nadie abre no está a medio construir. Es un costo completo con retorno cero.

Lo que separa a las de arriba no es el área de datos

Uno esperaría que la diferencia la explique el presupuesto de tecnología. El MIT apunta a otro lado.

Sobre las empresas que peor van dice una frase incómoda: sus líderes se apoyan demasiado en el área de datos para que las cosas ocurran. Le pasan el tema al área y esperan resultados.

Las que mejor van tienen tres cosas. Ninguna es técnica.

Uno. El jefe habla de datos. No un documento con la estrategia. El máximo ejecutivo, repitiéndolo hasta que la organización le cree. Eso es lo que mueve la inversión.

Dos. La plata llega al estado de resultados. El beneficio no se queda en la presentación de aprobación. Alguien lo lleva hasta la cuenta de resultados y lo firma.

Tres. Saben qué tienen. Qué datos hay, para qué sirven, en qué estado están.

Mírelas otra vez. La primera es del directorio. La segunda es de finanzas. Solo la tercera se parece a un trabajo de sistemas.

Su área de datos no puede darle las dos primeras. Puede construir la herramienta. No puede obligar a nadie a abrirla. Y no puede firmar una cifra en el estado de resultados.

El contrapeso, porque el argumento fácil aquí sería mentir

Sería cómodo decirle que cumplir es gasto y el retorno es inversión. Es falso. Y prefiero decirlo yo antes de que se lo diga otro.

Cumplir sí produce ingresos. Por tres caminos concretos.

Abre puertas. Un contrato con una multinacional. Una licitación pública. Un banco corresponsal. Los tres piden cumplimiento demostrable antes de firmar. Ahí cumplir no evita una pérdida: habilita una venta.

Produce el inventario. Para cumplir hay que levantar qué datos existen, dónde están y quién los toca. Ese inventario es el primer insumo para calcular retorno. Si usted hizo bien su cumplimiento, ya tiene medio camino andado.

Abarata el incidente. No lo evita. Lo hace más barato y acorta la respuesta, que en Ecuador tiene un plazo legal de cinco días.

Así que no elija entre cumplir y rendir. Los dos trabajos se apoyan.

Lo que no es cierto es lo otro: que responder la primera pregunta lo exima de la segunda.

Por qué su diagnóstico legal no ve esto

Un diagnóstico legal revisa que existan las políticas, los registros, el delegado y los avisos. Es un trabajo necesario y usted debe hacerlo.

Pero se da por satisfecho cuando el documento existe. No mira si alguien lo usa.

No pregunta por adopción. La adopción no es un requisito legal.

Por eso su empresa puede estar impecable frente a la Autoridad y tener todas sus iniciativas de datos sin un dólar medible de retorno. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo.

Cumplir la ley evita una multa. No produce un dólar.

Tres preguntas para su próxima reunión de directorio

¿Cuánta de nuestra gente abrió el tablero que pagamos, en los últimos treinta días?

No pregunte cuántos usuarios están creados. Pregunte cuántos entraron. Si nadie puede responderlo esta semana, esa demora ya es la respuesta.

¿Cuántas de nuestras iniciativas de datos tienen una cifra de retorno firmada por finanzas?

No el beneficio prometido en la presentación. Una cifra medida después, contra lo que se prometió.

Si mañana quisiéramos pasar de un cuarto a un tercio de adopción, ¿quién responde por eso?

Si el nombre que sale es el del área de tecnología, ahí está el hallazgo. La adopción se decide en las áreas de negocio.

El punto

Su empresa va a seguir invirtiendo en cumplimiento. Debe hacerlo. Ese gasto ya tiene precio de referencia público: USD 454.500 fue lo que costó no tenerlo, en dos organizaciones ecuatorianas, en un solo día de diciembre.

Lo que ese gasto no compra es la otra cifra.

Y esa no se la va a traer su abogado. Ni su proveedor de software. Ni la Autoridad.

Se mide adentro. Con un instrumento que pregunte por retorno y por adopción, no por documentos.

Nosotros construimos uno. El BRASA Maturity Index mide cinco dimensiones de madurez de datos. La quinta es la única que ningún diagnóstico legal incluye:

¿Puede cuantificar el retorno que generan sus iniciativas de datos?

Si la respuesta honesta es no, ya sabe qué conversación le falta a su directorio.

Miguel Proaño
Miguel Proaño
Madurez de datos y gobierno de IA

Dirige Knowcell Research Labs. Dieciséis años trabajando el dato dentro de organizaciones de América Latina — banca, retail, agroindustria y sector público — y más de treinta mandatos con comités ejecutivos.

CEO de Knowcell · Director de Knowcell Research Labs
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